Poco o nada queda del antiguo hotel San José. Tan solo el emplazamiento, en lo alto de una colina desde donde se divisa toda la bahía, al final de la calle Correos, la arteria principal del pueblo. Al viejo caserío vasco se le aplicó un baño encalado pero la estética norteña persiste en los módulos cosidos entre sí primados por el entejado, la cubierta a dos aguas y la viguería oscura atravesando la fachada. Dentro ya es otra cosa.
De la pretérita propiedad ni rastro.El luminoso espacio del hall anticipa la refulgencia marmórea presente en todo el interior.
Paredes blanquísimas salpicadas por las pinceladas de cuadros marinos o por el efecto de unas plantas bien cuidadas. Y San José al fondo, impresionante a través de la imponente cristalera del primer salón.En un segundo nivel, otra pequeña sala con silloncitos alegres también frente al mar y la comunicación directa con el comedor igualmente invadido por la panorámica y el bar-cafetería, único reducto de la madera en su concepción más inglesa.
Las Habitaciones
Las habitaciones viven de esta luminosidad generalizada, expandida en sus grandes dimensiones y acrecentadas más aún por una enorme terraza corrida en las estancias principales y con grandes vistas al mar. Predominan los colores blanco y azul arropados por la calidez de la cerámica tradicional de la comarca de Níjar.
Todas las habitaciones tienen nombre propio, el de alguna de las calas del Parque Natural de Cabo de Gata. Diferentes estilos tal y como sucede en la naturaleza y en esta costa: Genoveses, Monsu, Media Luna, Cala Carbón… Son muy amplias y disponen de teléfono, TV Vía Satélite, Wifi gratuito para los clientes del hotel, minibar, secador de pelo, caja fuerte y servicio de habitaciones.
Doña Pakyta atalaya de San José con poderío, sabedora de la excelencia, y a modo de faro distinguido ofrece unas vistas sin parangón tanto de día como de noche, puesta de sol incluida. La exclusividad que ofrece el reducido número de habitaciones, ha atraído a personalidades del mundo de la política, el cine o el deporte.
El Restaurante
Existen lugares con un sabor especial. Lugares con encanto, con personalidad, con rasgos propios que los hacen únicos. El Restaurante San José, ubicado en el hotel, es uno de esos lugares, ¿por qué? Porque nada más entrar en su sala o desde alguna de sus terrazas las razones saltan a la vista.
Porque probar su cocina es todo un descubrimiento que se va renovando día con sugerencias y menús. Porque muchas veces la creatividad y el buen gusto se consiguen sencillamente combinando elementos naturales que actúen sobre nuestros sentidos.
Las Instalaciones
as grandes cristaleras vestidas por el intenso azul del mar Mediterráneo y los habituales días soleados de la región, constituyen el elemento decorativo más autentico. El hotel tiene una escalera de acceso directo a una playa de arena fina y aguas transparentes, para una mayor comodidad de nuestros clientes.
El luminoso espacio del hall anticipa la refulgencia marmórea presente en todo el interior. Paredes blanquísimas salpicadas por las pinceladas de cuadros marinos o por el efecto de unas plantas bien cuidadas. Y San José al fondo, impresionante a través de la imponente cristalera del primer salón.
En un segundo nivel, otra pequeña sala con silloncitos alegres también frente al mar y la comunicación directa con el comedor igualmente invadido por la panorámica y el bar-cafetería, único reducto de la madera en su concepción más inglesa.
Terrazas, ventanas y plataformas completan los espacios desde los que miramos a levante y vemos los intensos contrastes entre la costa y el mar.
El Entorno
Nuestra familia, nuestra empresa, lleva más de 100 años gestionando y conservando 2.800 hectareas en el Parque Natural de Cabo de Gata, Níjar, uno de los reductos naturales más singulares del litoral andaluz.
Mantenemos activa una agricultura tradicional extensiva asociada a una ganadería de cabra blanca celtibérica trashumante, cuyo asentamiento en la zona se remonta a más de 200 años. Nos sentimos orgullosos de que nuestra finca sea un ejemplo de desarrollo sostenible: actividades humanas tradicionales en completa armonía con el medioambiente.
Pocos enclaves como este reúnen tal cantidad de elementos patrimoniales arquitectónicos: cortijos, aljibes, eras, corrales, un magnífico molino de viento y una antigua fábrica de cuerda de crin vegetal.
Realizar rutas por nuestra finca, visitar nuestra ganadería, participar en actividades agroturísticas, son posibilidades que, en exclusiva, ofrecemos a nuestros clientes.
La bahía de Genoveses y el litoral de la sierra de Cabo de Gata constituyen los enclaves de mayor belleza e interés medioambiental del Parque Natural de Cabo de Gata, Níjar.
Su territorio reúne valores naturales, especialmente botánicos y geológicos, valores etnográficos, valores arquitectónicos y algunas de las mejores playas vírgenes del Parque Natural: Genoveses, Monsu, Cala Carbón…
Estamos ante un territorio que sorprende al visitante, que le ofrece un panorama único por descubrir recorriendo sus rutas o senderos o ascendiendo a Vela Blanca. Además, se debería reservar un amanecer para disfrutar de un espectáculo único desde el Faro de Cabo de Gata.